Carlos Fernández del Ganso

 Médico Psicoanalista del Grupo Cero


telefono91 883 02 13 - 676 242 844

Carlos Fernández del Ganso

Carlos Fernández del Ganso

LA VENGANZA, HOSTILIDAD Y TENDENCIA AL SUICIDIO EN EL MELANCÓLICO

El estudio del Psicoanálisis es prioritario para la atención clínica de la Depresión, no considerar la existencia de los mecanismos psíquicos inconscientes nos impide tratar correctamente la Melancolía. Freud nos dice: “La persona que ha provocado la perturbación sentimental del enfermo, y hacia la cual se halla orientada su enfermedad, suele ser una de las más íntimamente ligadas a ella. De este modo, la carga erótica del melancólico hacia su objeto experimenta un doble destino. Una parte de ella retrocede hasta la identificación, y la otra, bajo el influjo del conflicto de ambivalencia, hasta la fase sádica, cercana a este conflicto. Este sadismo nos aclara el enigma de la tendencia al suicidio, que tan interesante y tan peligrosa hace a la melancolía”.

Reconocemos como estado primitivo y punto de partida de la vida instintiva un tan extraordinario amor a sí mismo del yo; y comprobamos, en el miedo provocado por una amenaza de muerte, la liberación de tan enorme montante de libido narcisista. Lo que cuesta comprender es cómo el yo puede consentir en su propia destrucción.

Sabemos, ciertamente, que ningún neurótico experimenta impulsos al suicidio que no sean impulsos homicidas, orientados primero hacia otras personas y vueltos luego contra el yo; pero continuábamos sin comprender por medio de qué juego de fuerzas podían convertirse tales impulsos en actos.

El análisis de la melancolía nos muestra ahora que el yo no puede darse muerte sino cuando el retorno de la carga de objeto le hace posible tratarse a sí mismo como un objeto; esto es, cuando puede dirigir contra sí mismo la hostilidad que tiene hacia un objeto; hostilidad que representa la reacción primitiva del yo contra los objetos del mundo exterior. Así, pues, en la regresión de la elección narcisista de objeto queda el objeto abandonado; mas, a pesar de ello, ha demostrado ser más poderoso que el yo. En el suicidio y en el enamoramiento extremo -situaciones opuestas- queda el yo igualmente dominado por el objeto, si bien en forma y consecuencias distintas”.

Del Libro: Depresión, Cáncer, Suicidio

Autor: Carlos Fernández del Ganso

Traductor: Esther Núñez Roma

REVENGE, HOSTILITY AND THE INCLINATION OF THE MELANCHOLIC TO SUICIDE

The study of Psychoanalysis is a priority for the clinical care of Depression, not considering the existence of unconscious psychic mechanisms prevents us from treating Melancholy correctly. Freud tells us: “The person who has caused the sentimental disturbance of the patient, and towards whom his illness is directed, is usually one of the most intimately linked to it. In this way, the erotic charge of the melancholic towards his object experiences a double destiny. One part of it goes back to the identification, and the other, under the influence of the conflict of ambivalence, to the sadistic phase, close to this conflict. This sadism clarifies the enigma of the tendency to suicide, which makes melancholy so interesting and dangerous”.

We recognize as a primitive state and starting point of instinctual life such an extraordinary self-love of the self; and we see, in the fear provoked by a death threat, the liberation of such an enormous amount of narcissistic libido. What is difficult to understand, it is how the self can consent to its own destruction.

We certainly know that no neurotic experiences suicidal impulses that are not homicidal impulses, directed first towards other people and then turned against the self; but we still did not understand by means of what play of forces such impulses could be converted into acts.

The analysis of melancholy now shows us that the self cannot die except when the return of the object charge makes it possible for it to treat itself as an object; that is, when he can direct the hostility he has towards an object against himself; hostility that represents the primitive reaction of the ego against the objects of the external world. Thus, in the regression of the narcissistic choice of object, the object remains abandoned; but, despite this, it has proven to be more powerful than self. In suicide and in extreme infatuation - opposite situations - the ego remains equally dominated by the object, although in different form and consequences”.

From the Book: Depression, Cancer, Suicide

Author: Carlos Fernández del Ganso

Translator: Esther Núñez Roma

VUELO SOLO ENTRE MIS RECUERDOS

En la meseta castellana los recuerdos se mueren de sed.

La voz de la abuela acarrea entre las espigas del estío

mensajes de guerra:

la realidad del ciprés cimbreando la noche

cruje sombras en los nichos huecos de carne,

esperando disfrazada de viuda los despojos de la muerte.

Ella, señora de altillos, atusaba su negra melena de libertad

y abanicando el torso ceñido a la magia de la cintura

hilaba sobre las huellas del suelo el compás de la ilusión.

Cuando los aviones, abuelo no dormía,

tejía paños verdes para camuflarse de vegetal en el bosque.

Y cuando llegó la carta de América su frente envejeció de súbito,

las manos de papel temblaron por no enfurecer a las estrellas

que los niños cantaban en el patio.

Sólo la parra escuchó el llanto.

Vuela ahora el juego del triple tirabuzón

jugando con las nubes

estas prímulas que tararean mis labios, de noche, en tu valle.

La voz del horror acarrea mensajes de guerra:

tapicé las paredes de poemas,

ubiqué sacos de centeno en las trincheras y esperé…

Hoy, el otoño, anuncia la lluvia.

Del Poemario “LA MÁQUINA DEL TIEMPO”

de Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

I FLY ALONE AMID MY MEMORIES

In the Castilian plateau, memories are dying of thirst.

Grandmother voice carries among the summer sprigs

War messages:

the reality of the cypress vibrating the night

rustles shadows in the hollow niches of flesh,

waiting disguised as a widow the wastes of demise.

She, lady of mezzanines, trimmed her black mane of freedom

and fanning her torso tight to the magic of the waist

she spun over the footprints of the ground the rhythm of illusion.

When the planes, grandpa did not sleep,

he wove green cloths to camouflage himself as a vegetable in the forest.

And when the letter from America arrived his forehead suddenly aged,

the paper hands trembled not to infuriates the stars

that children sang in the yard.

Only the vine heard the weeping.

Fly now the game of triple ringlet

playing with the clouds

these primroses that my lips hum, at night, in your valley.

The voice of horror gives rise messages of war:

I covered the walls with poems,

I placed sacks of rye in the trenches and waited...

Today, autumn, announces the rain.

From de Poemary "THE TIME MACHINE"

by Carlos Fernández del Ganso

Translation: Esther Núñez Roma

A MIGUEL ÓSCAR MENASSA

En su 76 cumpleaños

Cuando con 28 años te conocí en Madrid

la enfermedad sólo con principios activos se combatía,

la cultura y el arte eran exóticos paisajes lejanos,

el saber los ostentaba como propiedad el poder privilegiado,

amar lo que no fuera familiar no sabía y ahora puedo decir

que los prejuicios morales eran la verdad que me sostenía.

 

Cuando en la Escuela te escuché impartir el concepto

de Ruptura descubrí un joven en mí que no sabía escribir,

leer en voz alta poesía era una utopía y

cuando pregunté se produjo lo inconsciente como primicia.

Esa poética escucha pedí llevar a la universidad,

entonces me enviaste a estudiar la estética del deseo y,

cuando trabajo pedí me recordaste que el rey me autorizó

para ejercer medicina y estando en formación

podía tratamiento dispensar como psicoanalista.

Se acortaron los tiempos de producción y con la primera

interpretación crucé el océano, a tu lado, como doctor.

Erré lo suficiente, fui díscolo y delfín, me caí y levanté

y perseverando sigo a la distancia precisa del discípulo.

A tu lado aprendí las matemáticas de la calle, las cifras

de la vida, el talento del dinero, la presencia de la voz,

la templanza de la mirada al dejar crecer lo nacido y

el arrojo de la sonrisa frente al dolor de la sabiduría.

Tres décadas después, del pensamiento concreto

soy testigo rentable: jugué a reventar la banca del goce

lo aposté casi todo y perdí casi nada a tu lado.

Gracias maestro por escribir:

“Si es posible el poema, es posible la vida”.

Del poemario “La máquina del tiempo”

Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

TO MIGUEL OSCAR MENASSA

On his 76th birthday

When with 28 years I meet you in Madrid

the disease only with active principles was fought,

culture and art were exotic distant landscapes,

knowledge was held as property the privileged power,

to love what was unfamiliar, I did not know, and now I can say

that moral prejudices were the truth that sustained me.

When at School I heard you teach the concept

of Rupture I discovered a young man in me

who did not know how to write,

reading poetry aloud was a utopia and

when I asked, the unconscious was produced as a first notice.

That poetic listening I asked to take to the university,

then you sent me to study the aesthetics of desire and,

When I asked for a job, you reminded me that the king authorized me

to practice medicine and being in training

I could dispense treatment as a psychoanalyst.

Production times were shortened and with the first

interpretation I crossed the ocean, by your side, as a doctor.

I was wrong enough, I was wayward and dolphin, I fell and got up

and persevering I continue at the precise distance from the disciple.

By your side I learned the mathematics of the street, the figures

of life, the talent of money, the presence of the voice,

the temperance of the gaze when letting the born grow and

the courage of the smile in the face of the pain of wisdom.

Three decades later, concrete thinking

I am a profitable witness: I played to burst the bank of enjoyment

I bet almost everything and lost almost nothing at your side.

Thank you teacher for writing:

"If the poem is possible, life is possible."

From de Poemary "THE TIME MACHINE"

by Carlos Fernández del Ganso

Translation: Esther Núñez Roma

PRIMER SUEÑO

Carlos Fernández del Ganso

Sábado, 13 Febrero 2021 08:46

AMBIVALENCIAS DE LAS RELACIONES AMOROSAS

AMBIVALENCIAS DE LAS RELACIONES AMOROSAS

Freud nos recuerda que “la identificación es la fase preliminar de la elección de objeto, y la primera forma, ambivalente en su expresión, utilizada por el yo para escoger un objeto. Quisiera incorporárselo, y correlativamente a la fase oral o canibalística del desarrollo de la libido, ingerirlo, es decir devorarlo. A esta relación referimos el rechazo a alimentarse que surge en los graves estados de melancolía”.

“La melancolía toma una parte de sus caracteres del duelo y otra, del proceso de la regresión de la elección de objeto narcisista al narcisismo. Por un lado es, como el duelo, una reacción a la pérdida real del objeto erótico; pero, además, se halla ligada a una condición, que falta en el duelo normal, o la convierte en duelo patológico cuando se agrega a ella. La pérdida de objeto erótico constituye una excelente ocasión para hacer surgir la ambivalencia de las relaciones amorosas que se conforman en la sexualidad infantil del sujeto”.

Despleguemos ahora la cuestión de la “predisposición morbosa”. Por ejemplo dada una predisposición a la neurosis obsesiva, la ambivalencia presta al duelo una estructura patológica, y la obliga a exteriorizarse en el reproche de haber deseado la pérdida del objeto amado o incluso ser culpable de ella. En tales depresiones obsesivas, consecutivas a la muerte de personas amadas, se nos muestra la obra que puede llevar a cabo por sí solo el conflicto de la ambivalencia cuando no existe simultáneamente la retracción regresiva de la libido.

Freud nos ofrece datos para pensar todas las depresiones llamadas endógenas por la psicopatología y nos dice: “Las situaciones que dan lugar a la enfermedad en la melancolía van más allá del caso transparente de la pérdida por muerte del objeto amado, y comprenden todas aquellas situaciones de ofensa, postergación y desengaño, que pueden introducir, en la relación con el objeto, sentimientos opuestos de amor y odio o intensificar una ambivalencia preexistente”.

“Este conflicto por ambivalencia, que se origina a veces más por experiencias reales y a veces más por factores constitucionales, ha de tenerse muy en cuenta entre las premisas de la melancolía. Cuando el amor al objeto, amor que ha de ser conservado, no obstante el abandono del objeto, llega a refugiarse en la identificación narcisista, recae el odio sobre este objeto sustitutivo, calumniándolo, humillándolo, haciéndole sufrir y encontrando en este sufrimiento una satisfacción sádica. El tormento, indudablemente placentero que el melancólico se inflige a si mismo significa, análogamente a los fenómenos correlativos de la neurosis obsesiva, la satisfacción de tendencias sádicas y de odio, orientadas hacia un objeto, pero retrotraídas al yo del propio sujeto en la forma como hemos venido tratando. En ambas afecciones suele el enfermo conseguir por el camino indirecto del autocastigo su venganza de los objetos primitivos y atormentar a los que ama, por medio de la enfermedad, después de haberse refugiado en ésta para no tener que mostrarle directamente su hostilidad” En el caso presentado en el primer capítulo se cumple dicho tormento como si la paciente estuviera leyendo a Freud. Fue Freud el que escuchó en la Melancolía esta manera de hablar lo inconsciente, que podemos escuchar, en el discurso del paciente.

Del Libro: Depresión, Cáncer, Suicidio

Editorial: Grupo Cero

Autor: Carlos Fernández del Ganso

Traductor: Esther Núñez Roma

AMBIVALENCES OF LOVING RELATIONSHIPS

Freud reminds us that “identification is the preliminary phase of object choice, and the first form, ambivalent in its expression, used by the ego to choose an object. I would like to incorporate it, and correlatively with the oral or cannibalistic phase of libido development, ingest it, that is, devour it. We refer to this relationship as the refusal to nourish that arises in serious states of melancholy”.

“Melancholy takes a part of its natures from mourning and another one from the process of regression from the choice of narcissistic object to narcissism. On the one hand it is, like mourning, a reaction to the actual loss of the erotic object; but, furthermore, it is linked to a condition, which is lacking in normal grief, or turns it into a pathological grief when added to it. The loss of the erotic object constitutes an excellent occasion to raise the ambivalence of love relationships that are defined in the subject's infantile sexuality”.

Let us now unfold the question of the "morbid predisposition." For example, given a predisposition to obsessive neurosis, ambivalence lends grief a pathological structure, and forces it to express itself in the reproach of having wished for the loss of the loved object or even to be guilty of it. In such obsessive depressions, following the death of loved ones, we are shown the work that the conflict of ambivalence can carry out by itself when there is no regressive retraction of the libido simultaneously.

Freud offers us data to think about all the depressions called endogenous by psychopathology and tells us: “The situations that give rise to the disease in melancholy go beyond the transparent case of the loss by death of the loved object, and include all those situations of offense, postponement and disappointment, which can introduce, in the relationship with the object, opposite feelings of love and hatred or intensify a pre-existing ambivalence”.

“This conflict due to ambivalence, which is originated sometimes more by real experiences and others by constitutional factors, must be taken into account among the premises of melancholy. When love for the object, a love that has to be preserved, despite the abandonment of the object, comes to take refuge in narcissistic identification, hatred falls on this substitute object, slandering, humiliating, making it suffer and finding in this suffering a sadistic satisfaction. The undoubtedly pleasant torment that the melancholic inflicts on himself means, analogously to the correlative phenomena of obsessional neurosis, the satisfaction of sadistic and hateful tendencies, oriented towards an object, but back to the subject's own ego in the way we have been addressing. In both affections, the patient tends to obtain his revenge on primitive objects through the indirect path of self-punishment and torment those he loves, through the disease, after having taken refuge in it so he does not have to show his hostility directly”. In the case presented in the first chapter, this torment is fulfilled as if the patient were reading Freud. Freud is who heard in Melancholy this way of speaking the unconscious, which we can hear in the patient's speech.

From the Book: Depression, Cancer, Suicide

Editorial: Grupo Cero

Author: Carlos Fernández del Ganso

Translator: Esther Núñez Roma

LOS REPIQUES DE CAMPANA

Elevando al cielo su gayata de negrillo

dijo el sabio subido al carro de madera:

¡Declaro inaugurada la cosecha!

Ahora los aperos de labranza comenzarán el baile

de los brazos tornasolados en el seco aire de castilla,

como un juez severo y preciso sobre el cuello

tallado de la espiga.

Las cuadrillas de hombres serán festejadas,

con un botijo de agua fresca cada hora de sol,

cambiando turnos en el girar de los mulos

en la trilla, cuando se confunda hambre y sed en la era

sobre la camisa empapada del más no poder.

Las mujeres con su presencia de mandil y zueco,

aseguran merienda y siesta bajo el roble o la encina,

según el estado viril, después de la misa.

Todo mozalbete pronto aprende en la meseta

las normas de convivencia en el pueblo:

cerrar la cancela al salir de la huerta,

no hacer leña del árbol, por el rayo hendido,

de cuyas raíces no fueras el dueño,

usar la guadaña sin elevarla un palmo del suelo y

los sutiles repiques de campana llamando a:

fiesta, funeral o fuego.

Del Poemario “LA MÁQUINA DEL TIEMPO”   de Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

PEALS OF BELL

Raising to heaven his black baton

said the wise man on the wooden cart:

I declare the harvest inaugurated!

Now the farmland implements will start the dance

of the iridescent arms in the dry air of Castile,

like a severe and precise judge on the neck

carving of the spike.

The gangs of men will be celebrated,

with a jug of fresh water every hour of sunshine,

changing shifts in the revolving around of the mules

in the threshing, when hunger and thirst are confused in the plot

on the exhausted soaked shirt.

Women with their apron and clog presence,

ensure tea and nap under the oak or holm oak,

according to the virile state, after mass.

Every boy soon learns on the plateau

the rules of cohabitation in the town:

to close the gate when leaving the vegetable garden,

not make firewood from the tree, by the cleaved lightning,

whose roots you were not the master,

to use the scythe without lifting it an inch off the ground and

the delicate peals of bell calling to:

festivity, funeral or fire.

From de Poemary "THE TIME MACHINE" by Carlos Fernández del Ganso

Translation: Esther Núñez Roma

AGUJAS DEL TIEMPO (SPIRES OF TIME)

Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

EL PROCESO DE ENFERMAR: CONDICIONES Y CONTRADICCIONES

El Psicoanálisis nos propone reconstruir el proceso de enfermar de la Melancolía: al principio existe una elección de objeto, o sea enlace de la libido a una persona determinada. Por la influencia de una ofensa real o de un desengaño, inferido por la persona amada, surge una conmoción de esta relación objetal, cuyo resultado no fue el normal, o sea la sustracción de la libido de este objeto y su desplazamiento hacia uno nuevo (mecanismo de sustitución necesario para la producción de salud), sino otro muy distinto, que parece exigir, para su génesis, varias condiciones. La carga del objeto demuestra tener poca energía de resistencia y queda abandonada; pero la libido libre no se desplazada sobre otro objeto, queda retraída al yo, y encuentra en éste una aplicación determinada, sirviendo para establecer una identificación del yo con el objeto abandonado.

La sombra del objeto cayó así sobre el yo; este último, a partir de este momento, puede ser juzgado por una instancia especial, como un objeto, y en realidad como el objeto abandonado. De este modo se transforma la pérdida del objeto en una pérdida del yo, y el conflicto entre el yo y la persona amada, en una disociación entre la actividad crítica del yo y el yo modificado por el mecanismo psíquico de la identificación.

Una o dos cosas se deducen directamente de los resultados y condiciones de este proceso. Por un lado, tiene que haber existido una enérgica fijación al objeto erótico; y por otro, en contradicción con la misma, una escasa energía de resistencia de la carga de objeto. Esta contradicción parece exigir, que la elección de objeto haya tenido efecto sobre una base narcisista; de manera que en el momento en que surja alguna contrariedad pueda la carga de objeto retroceder al narcisismo.

La identificación narcisista con el objeto se convierte entonces en un sustitutivo de la carga erótica, a consecuencia de la cual no puede ser abandonada la relación erótica, a pesar del conflicto con la persona amada. Esta sustitución del amor al objeto por una identificación es un importante mecanismo en las afecciones narcisísticas. Corresponde, naturalmente, a la regresión de un tipo de la elección de objeto al narcisismo primitivo, mecanismo que interviene en las depresiones y guarda estrecha relación con las enfermedades orgánicas, como trabajaremos más adelante un caso de Depresión y Cáncer de mama.

Del Libro: Depresión, Cáncer, Suicidio

Autor: Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

THE PROCESS OF FALLING ILL: CONDITIONS AND CONTRADICTIONS

Psychoanalysis proposes us to reconstruct the process of falling ill with melancholy: first there is a choice of an object, it means, a link of libido to a specific person. Due to the influence of a real offense or disappointment inferred by the loved one, a shock arises in this object relationship, which result was not the normal one, that is, the subtraction of the libido of this object and its displacement towards a new one (a necessary mechanism of substitution for the production of health), that is another one very different which seems to require for its genesis, several conditions. The charge of the object proves to have scant energy of resistance and it is abandoned; but the free libido does not displace on another object, it remains reserved to the ego, and it finds in it a specific application, serving to establish an identification of the ego with the abandoned object.

The shadow of the object thus fell on the ego; the latter, from this moment on, can be judged by a special instance, as an object, actually, as the abandoned object. In this way the loss of the object is transformed into a loss of the ego, and the conflict between the self and the loved one, into dissociation between the critical activity of the self and the self-modified by the psychic mechanism of identification.

One or two things follow directly from the results and conditions of this process. On the one hand, there must have been an energetic fixation on the erotic object; and on the other, in contradiction to it, low resistance energy of the object charge. This contradiction seems to demand that the choice of object has had an effect on a narcissistic basis; so that at the moment in which some annoyance arises, the object charge can revert to narcissism.

The narcissistic identification with the object then becomes a substitute for the erotic charge, as a result of which the erotic relationship cannot be abandoned, despite the conflict with the loved one. This substitution of identification for object love is an important mechanism in narcissistic affections. Naturally, it corresponds to the regression of a type of object choice to primitive narcissism, a mechanism that intervenes in depressions and is closely related to organic diseases, as a case of Depression and Breast Cancer will be discussed later.

From the Book: Depression, Cancer, Suicide

Author: Carlos Fernández del Ganso

Translation: Esther Núñez Roma

MIRADA Y VOZ (GAZE AND VOICE)

Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

 

POETAS, MÉDICOS, ARTISTAS Y SIN EMBARGO…

Hermanos, compañeros de viaje, personajes de la sombra

Y el sol. ¡¡Camaradas!!

 

Cuenta la leyenda que antes de que naciera la tersura,

ella era una lágrima y él todo resplandor.

Ella llegaba siempre a la ventana como alondra

de septiembre. Él cruzaba el valle cabalgando libre

un blanco corcel milenario. Las diferencias alojaron

en los estudios y el trabajo sus semejanzas .

 

Ella es la novia del universo, sonríe con el tango y

se hace niebla en el poema. Él es señor de los inventos,

el mago cero de los deseos, la pasión en la voz.

Ella y él en el reino de la imaginación son

el menos uno de la canción. Poetas, médicos, artistas

en la pampa y la meseta.

 

Ella es una espía japonesa, sus rasgos de mujer delatan

la evidencia del trabajo en las pestañas, transformando

el otoño en primavera de dos patrias. Él es inconfundible

cada segunda vez, ya seas arquitecto del verso o soñador

escucha el ritmo que te lleva bailando al nuevo son.

 

Ambos han escrito sus amores, mínimos y perdidos.

Con ella llegó el equipo de fútbol, él se trajo de la boca

el tango. Son protagonistas en cada verso.

¿Qué edad tienen las cien mil capas de tu mirada?

¿Cuántos años cumple la rodilla en el ascenso de la voz?

Norma María y Miguel Óscar, hermanos, poetas,

médicos, artistas y sin embargo camaradas.

 

Del Poemario “LA MÁQUINA DEL TIEMPO”   de Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

 

POETS, DOCTORS, ARTISTS AND YET...

Siblings, travel companions, characters of the shadow

And the sun. Comrades!!

 

Legend has it that before youthfulness was born,

she was a tear and he was all radiance.

She always arrived to the window like a lark

of September. He crossed the valley riding free

a millennial white steed. Differences housed

in studies and labour their similarities.

 

She is the bride of the universe, she smiles with the tango and

she becomes fog in the poem. He is lord of inventions,

the wizard zero of desires, the passion in the voice.

She and he in the realm of imagination are

the minus one of the song. Poets, doctors, artists

on the pampas and the plateau.

 

She is a Japanese spy, her female flourish betrays

the evidence of work on her eyelashes, transforming

the autumn in the spring of two homelands. He is unmistakable

every second time, either architect or dreamer

listen the rhythm that takes you dancing to the new sound.

 

Both have written their loves, minimal and lost.

the soccer team came across with her, he brought from his mouth

the tango. They are protagonists in each verse.

How old are the hundred thousand layers of your gaze?

How old is the knee in the rise of the voice?

Norma María and Miguel Óscar, siblings, poets,

doctors, artists and yet comrades.

 

From de Poemary "THE TIME MACHINE" by Carlos Fernández del Ganso

Translation: Esther Núñez Roma

Sábado, 06 Febrero 2021 07:24

LA CONDUCTA DEL MELANCÓLICO ES INCONSCIENTE

LA CONDUCTA DEL MELANCÓLICO ES INCONSCIENTE

En la primera entrevista de una depresión, que trabajamos en el primer capítulo, se puede escuchar en la paciente que los reproches que se autoinfringe tienen destinatario (su marido). Nos dice Freud: “Por ejemplo, la mujer que compadece a su marido por hallarse ligado a un ser tan inútil como ella, reprocha en realidad al marido su inutilidad, cualquiera que sea el sentido que dé a estas palabras. No podemos extrañar que entre estos reproches, correspondientes a otra persona y vueltos hacia el yo, existan algunos referentes realmente al yo; reproches cuya misión es encubrir los restantes y dificultar el conocimiento de la verdadera situación. Estos reproches proceden del pro y el contra del combate amoroso, que ha conducido a la pérdida erótica”.

“Por eso la conducta de los pacientes se nos hace ahora más comprensible: Sus lamentos son quejas; no se avergüenzan ni se ocultan, porque todo lo malo que dicen de sí mismos se refiere en realidad a otras personas, y se hallan muy lejos de testimoniar, con respecto a los que los rodean, la humildad y sometimiento que correspondería a tan indignas personas como afirman ser, mostrándose, por el contrario, sumamente irritables y susceptibles y como si estuvieran siendo objeto de una gran injusticia. Todo esto sólo es posible porque las reacciones de su conducta parten aún de la constelación anímica de la rebelión, convertida por cierto proceso en el opresivo estado de la melancolía”.

Del Libro: Depresión, Cáncer, Suicidio

Autor: Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

THE MELANCHOLIC HUMAN BEHAVIOUR IS UNCONSCIOUS

In the first interview of a depression, which we worked on in the first chapter, it can be heard in the patient that the reproaches that she inflicts on herself have a recipient (her husband). Freud tells us: “For example, the woman who feels sorry for her husband to be tied to a person as useless as she is, it actually she reproaches her husband for his uselessness, whatever the meaning she gives to these words. We cannot be surprised that among these reproaches, corresponding to another person and turned towards the self, there is some really referring to the self; reproaches whose mission is to cover up the rest and make it difficult to know the true situation. These reproaches come from the pros and cons of the affectionate fight, which has led to erotic loss”.

“That is why the behaviour of the patients is now more understandable to us: Their laments are complaints; they are not ashamed or hide, because everything bad they say about themselves actually refers to other people, and they are far from witnessing, with respect to those around them, the humility and submission that would correspond to such unworthy people as they claim to be, showing, on the contrary, extremely irritable and susceptible and as if they were being the object of a great injustice. All this is only possible because the reactions to their behaviour still start from the emotional constellation of rebellion, converted by a certain process into the oppressive state of melancholy.

From the Book: Depression, Cancer, Suicide

Author: Carlos Fernández del Ganso

Translator: Esther Núñez Roma

LA CONDUCTA DEL MELANCÓLICO ES INCONSCIENTE

En la primera entrevista de una depresión, que trabajamos en el primer capítulo, se puede escuchar en la paciente que los reproches que se autoinfringe tienen destinatario (su marido). Nos dice Freud: “Por ejemplo, la mujer que compadece a su marido por hallarse ligado a un ser tan inútil como ella, reprocha en realidad al marido su inutilidad, cualquiera que sea el sentido que dé a estas palabras. No podemos extrañar que entre estos reproches, correspondientes a otra persona y vueltos hacia el yo, existan algunos referentes realmente al yo; reproches cuya misión es encubrir los restantes y dificultar el conocimiento de la verdadera situación. Estos reproches proceden del pro y el contra del combate amoroso, que ha conducido a la pérdida erótica”.

“Por eso la conducta de los pacientes se nos hace ahora más comprensible: Sus lamentos son quejas; no se avergüenzan ni se ocultan, porque todo lo malo que dicen de sí mismos se refiere en realidad a otras personas, y se hallan muy lejos de testimoniar, con respecto a los que los rodean, la humildad y sometimiento que correspondería a tan indignas personas como afirman ser, mostrándose, por el contrario, sumamente irritables y susceptibles y como si estuvieran siendo objeto de una gran injusticia. Todo esto sólo es posible porque las reacciones de su conducta parten aún de la constelación anímica de la rebelión, convertida por cierto proceso en el opresivo estado de la melancolía”.

Del Libro: Depresión, Cáncer, Suicidio

Autor: Carlos Fernández del Ganso

Traducción: Esther Núñez Roma

THE MELANCHOLIC BEHAVIOUR IS UNCONSCIOUS

In the first interview of a depression, which we worked on in the first chapter, it can be heard in the patient that the reproaches that she inflicts on herself have a recipient (her husband). Freud tells us: “For example, the woman who feels sorry for her husband to be tied to a person as useless as she is, it actually she reproaches her husband for his uselessness, whatever the meaning she gives to these words. We cannot be surprised that among these reproaches, corresponding to another person and turned towards the self, there is some really referring to the self; reproaches whose mission is to cover up the rest and make it difficult to know the true situation. These reproaches come from the pros and cons of the affectionate fight, which has led to erotic loss”.

“That is why the behaviour of the patients is now more understandable to us: Their laments are complaints; they are not ashamed or hide, because everything bad they say about themselves actually refers to other people, and they are far from witnessing, with respect to those around them, the humility and submission that would correspond to such unworthy people as they claim to be, showing, on the contrary, extremely irritable and susceptible and as if they were being the object of a great injustice. All this is only possible because the reactions to their behaviour still start from the emotional constellation of rebellion, converted by a certain process into the oppressive state of melancholy.

From the Book: Depression, Cancer, Suicide

Author: Carlos Fernández del Ganso

Translator: Esther Núñez Roma

Jueves, 19 Noviembre 2020 11:50

IMPORTANCIA DE LA ESCUCHA EN EL TRATAMIENTO

IMPORTANCIA DE LA ESCUCHA EN EL TRATAMIENTO

En este punto Freud nos señala una indicación científica con gran valor terapéutico: “seria infructuoso contradecir al enfermo cuando expresa tales acusaciones contra su yo. Debe de tener cierta razón y describirnos algo que es en realidad como a él le parece. Así, muchos de sus datos tenemos que confirmarlos inmediatamente sin restricción alguna. Es realmente tan incapaz de amor, de interés y de rendimiento como dice; pero todo esto es secundario y constituye, según sabemos, un resultado de la ignorada labor que devora a su yo, y que podemos comparar a la labor del duelo”.

“En otras de sus acusaciones nos parece también tener razón, comprobando tan sólo que percibe la verdad más claramente que otros sujetos no melancólicos. Cuando en su autocrítica se describe como un hombre pequeño, egoísta, deshonesto y carente de ideas propias, preocupado siempre en ocultar sus debilidades, puede en realidad aproximarse considerablemente al conocimiento de sí mismo, y en este caso nos preguntamos por qué ha tenido que enfermar para descubrir tales verdades, pues es indudable que quien llega a tal valoración de si propio (análoga a la que el príncipe Hamlet se aplicaba y aplicaba a todos los demás); es indudable, repetimos, que quien llega a tal valoración de sí propio y la manifiesta públicamente está enfermo, ya diga la verdad, ya se calumnie más o menos”.

Siguiendo con el texto Duelo y Melancolía, nos dice Freud: “No es tampoco difícil observar que entre la intensidad de la autocrítica del sujeto y su justificación real, según nuestra estimación del mismo, no existe correlación alguna. Por último, comprobamos el hecho singular de que el paciente melancólico no se conduce tampoco como un individuo normal, agobiado por los remordimientos. Carece, en efecto, de todo pudor frente a los demás, sentimiento que caracteriza el remordimiento normal. En el melancólico observamos el carácter contrario, o sea el deseo de comunicar a todo el mundo sus propios defectos, como si en este rebajamiento hallara una satisfacción”. Lo que podemos escuchar en el discurso manifiesto de todos los pacientes deprimidos.  

“Así, pues, carece de importancia que el paciente tenga o no razón en su autocrítica, y que ésta coincida más o menos con nuestra propia opinión de su personalidad. Lo esencial es que describe exactamente su situación psicológica. Ha perdido la propia estimación y debe de tener razones para ello. Pero, admitiéndolo así, nos hallamos ante una contradicción, que nos plantea un complicado enigma. Conforme a la analogía de esta enfermedad con el duelo, habríamos de deducir que el paciente ha sufrido la pérdida de un objeto; pero de sus manifestaciones inferimos que la pérdida ha tenido efecto en su propio yo”.

Freud nos aporta datos para pensar no sólo el tratamiento de la Melancolía, sino la producción de salud en todos los sujetos y así nos propone: “Antes de ocuparnos de esta contradicción consideraremos la perspectiva que la afección del melancólico nos abre en la constitución del yo humano. Vemos, en efecto, cómo una parte del yo se sitúa enfrente de la otra y la valora críticamente, como si la tomara por objeto. Subsiguientes investigaciones nos confirman que la instancia crítica, disociada aquí del yo, puede demostrar igualmente en otras distintas circunstancias su independencia. Esto nos proporciona base suficiente para distinguirla del yo. Es ésta la instancia a la que damos corrientemente el nombre de conciencia (moral). Moral que pertenece, con la censura de la conciencia y el examen de la realidad, a las grandes instituciones del yo y puede enfermar por sí sola”.

“En el cuadro de la melancolía resalta el descontento con el propio yo, desde el punto de vista moral, sobre todas las demás críticas posibles. La deformidad, la fealdad, la debilidad y la inferioridad social no son tan frecuentemente objeto de la autovaloración del paciente. Sólo la pobreza o la ruina ocupan, entre las afirmaciones o temores del enfermo, un lugar preferente”.

Otra indicación terapéutica que nos ofrece Freud, guarda relación con la formación de los especialistas. Nos dice: “Si escuchamos pacientemente las múltiples autoacusaciones del melancólico, acabamos por experimentar la impresión de que las más violentas resultan con frecuencia muy poco adecuadas a la personalidad del sujeto y, en cambio, pueden adaptarse, con pequeñas modificaciones, a otra persona, a la que el enfermo ama, ha amado o debía amar. Siempre que investigamos estos casos queda confirmada tal hipótesis, que nos da la clave del cuadro patológico haciéndonos reconocer que los reproches con los que el enfermo se abruma corresponden en realidad a otra persona, a un objeto erótico, y han sido vueltos contra el propio yo”.

Del Libro: Depresión, Cáncer, Suicidio

Autor: Carlos Fernández del Ganso

Traductor: Esther Núñez Roma

IMPORTANCE OF LISTENING IN TREATMENT

At this point Freud highlights a scientific indication with great therapeutic value: “It would be fruitless to contradict the patient when he expresses such accusations against his ego. He must have a certain reason and describe something to us that is actually what he thinks it is. Thus, we have to confirm many of his data immediately without restriction. He is really as incapable of love, interest and efficiency as he says; but all this is secondary and it constitutes, as we know, a result of the ignored labour that devours his ego, and that we can compare to the task of mourning”.

“In other of his accusations, it seems to us he to be right, only verifying that he perceives the truth more clearly than other non-melancholic subjects. When in his self-criticism he describes himself as a small man, selfish, dishonest and lacking in his own ideas, always concerned with hiding his weaknesses, he can actually come considerably closer to knowing himself, and in this case we wonder why he has to get sick to discover such truths, since it is undoubted that whoever reaches such an assessment of himself (analogous to that which Prince Hamlet applied his self and applied to all others); it is unquestionable, we repeat, that whoever reaches such an assessment of himself and manifests it publicly is ill, whether he tells the truth, or in one grade or another grade slander his self ”.

Continuing with the text Mourning and Melancholy, Freud tells us: “It is not difficult to observe that between the intensity of the subject's self-criticism and its real justification, according to our estimation of it, there is no correlation whatsoever. Finally, we verify the singular fact that the melancholic patient does not behave like a normal individual, burdened by regrets. In fact, he lacks any modesty in front of others, a feeling that characterizes normal remorse. In the melancholic we observe the opposite character, that is, the desire to communicate to everyone his own defects, as if in this lowering he found satisfaction”. What we can hear in the manifest speech of all depressed patients.

“Thus, it is irrelevant whether the patient is right or wrong in his self-criticism, and whether it more or less coincides with our own opinion of his personality. The essential is that the patient accurately describes his psychological situation. He has lost his own estimation and must have reasons for it. But, admitting it like this, we find each other facing a contradiction, which presents us with a complicated enigma. According to the analogy of this disease with mourning, we would have to deduce that the patient has suffered the loss of an object; but from his manifestations we infer that the loss has had an effect on his own self”.

Freud provides us with data to think not only about the treatment of melancholy, but also about the production of health in all subjects and thus he proposes: “Before dealing with this contradiction we will consider the perspective that the condition of the melancholic opens to us in the constitution of the ego human. We see, in effect, how one part of the ego stands in front of the other and critically evaluates it, as if taking it as an object. Subsequent investigations confirm that the critical instance, here dissociated from the ego, can equally demonstrate its independence in other different circumstances. This provides us with a sufficient basis to distinguish it from the ego. This is the instance we commonly name conscience (moral). Moral that belongs, with the censorship of conscience and the examination of reality, to the great institutions of the ego, and it can make itself ill.

“In the case of melancholy, discontent with one’s owns self stands out, from the moral point of view, above all other possible criticisms. Deformity, ugliness, weakness, and social inferiority are not so frequently the object of the patient's self-assessment. Only poverty or ruin occupies a preferential place among the affirmations or fears of the patient”.

Another therapeutic indication that Freud offers us is related to the training of specialists. He tells us: “If we patiently listen to the multiple self-accusations of the melancholic, we end up experiencing the impression that the most violent ones are often very inadequate to the personality of the subject and, instead, can adapt, with small modifications, to another person, whom the patient loves, has loved or should love. Whenever we investigate these cases, this hypothesis is confirmed, which gives us the key to the pathological picture, making us recognize that the reproaches with which the patient is overwhelmed correspond in reality to another person, to an erotic object, and have been turned against his own self ”.

From the Book: Depression, Cancer, Suicide

Author: Carlos Fernández del Ganso

Translator: Esther Núñez Roma

Dr. Carlos Fernández del Ganso

 Médico Psicoanalista del Grupo Cero

 Currículum Vitae
Libros y Publicaciones

 

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