Carlos Fernández del Ganso

 Médico Psicoanalista del Grupo Cero


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Sábado, 10 Abril 2021 12:20

LA PRÁCTICA CIENTÍFICA

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LA PRÁCTICA CIENTÍFICA

Desde la física podemos leer la fórmula de la velocidad, aunque sabemos que sin las matemáticas, sin la proporción geométrica, sin el vacío formal que los quebrados producen, no hubiera sido posible descubrir la fórmula de la velocidad, ni se hubieran producido las máquinas de la era industrial. Recordemos que pasaron cientos de años para que esto fuera posible. Podemos pensar que sin las matemáticas tampoco hubiera sido posible descubrir el concepto inconsciente, tan verdadero y simbólico como el número natural, tan exacto y conjetural como la irracional raíz cuadrada de menos uno.

No es posible dibujar un cuadrado perfectamente cuadrado si no es con el número. Basta dibujar, aunque sea imperfectamente, una figura de cuatro lados y poner el número cinco en cada uno de los lados, para que esa figura pase a ser una figura de lados iguales, es decir: un cuadrado. Figuras trascendentales, porque los rasgos numéricos permiten trascender la apariencia. Pitágoras nos legó: lo que sirve para construir la diagonal no sirve para medirla.

El número o rasgo numérico es más que un instrumento de medida, así como el concepto de inconsciente es más que un instrumento de medir algo que el sujeto ya tiene. Por eso decimos que no se trata de que haya sujetos con inconsciente sino sujetos del inconsciente, que el concepto de inconsciente sobredetermina que haya sujetos del inconsciente, produce sujetos del inconsciente y esto lo remarcamos para pensar la salud como producción.

Repetimos: Lo que sirve para construir no sirve para medir. El número es la diagonal, no sirve para medir la diagonal; igual ocurre con la interpretación, no es que mida el inconsciente sino que es el inconsciente, no es que mida la realidad sino que es la realidad, no es que mida los hechos es los hechos. El psicoanálisis es una ciencia de efectos no de causas, desde los hechos, que no existen antes de ser interpretados, podemos dar cuenta de la salud.

La infancia también es, en psicoanálisis, un concepto original que sirve para construir la infancia, no para medir cada infancia. Decimos que el niño es el padre del adulto y con ello el concepto de tiempo que maneja el inconsciente no es lineal, ni continúo, ni procede de alguna vivencia del pasado, ni se acumula, ni se pierde.

El concepto científico, no tolera lo inalterable de las definiciones y eso entraña que los conceptos se establezcan siempre mediante una aproximación que no carezca de relaciones con la forma que impone el cálculo infinitesimal. Si el concepto se modela según un acercamiento a la realidad (de la que él está hecho para aprehender) entonces sólo mediante un salto, un paso límite, cobra forma acabada como cantidad finita, dicho concepto. De este salto en la teoría, damos cuenta desde la epistemología materialista a través de la Ruptura con lo anteriormente pensado en el campo de la ciencia.

Ahora podemos afirmar que toda ciencia surge en un campo ideológico o pre científico, de donde desprendemos que sin práctica utilitaria, sin práctica técnica, sin empirismos, sin conjeturas, sin un tiempo de investigación no puede acontecer el tiempo de exposición de dicha ciencia sobre la materialidad de la escritura científica. Con la salvedad que la producción científica, surgida del campo de la ideología, por ser efecto de un campo trabajado, por ser producto de una materia prima transformada, ya nada tiene que ver con los instrumentos que se utilizaron sobre dicha materia prima ni con la materia natural de la que procede la materia prima.

Sin embargo, ante toda novedad los prejuicios imponen la moral, imponen su dictadura de prevalencia y entonces la tierra sigue siendo plana y continúa girando el sol a nuestro alrededor cuando los ojos, cual órganos de percepción nos informan de lo que ven sin ser aún mirada. No es de extrañar que sigan vigentes, como estructuras de pensamiento, nociones ideológicas sobre el inconsciente, por ejemplo localizándolo en algún lugar remoto o escondido en la ignorancia del cuerpo.

Del término Inconsciente así como de los sueños, ya hablaron los filósofos y teólogos siglos antes de nacer Freud; también hubo una teoría geocéntrica en la relación de los planetas. Mas, no considerar a Copérnico, a Darwin, a Marx, a Freud es no reconocer las “Rupturas” que las ciencias producen al develar las diferentes cegueras de la humanidad. Y entendemos por Ruptura (concepto tomado de la epistemología materialista) el distanciamiento con la realidad sensible que acontece en la producción de las ciencias. Cada vez que se produce un concepto, un símbolo, acontece un distanciamiento de lo Real con respecto a la experiencia sensible de los órganos de la percepción.

El Concepto Inconsciente del que nos habla Freud no es el inconsciente de los románticos, ni el de las divinidades ocultas, ni el de los creadores imaginativos.

El mismo Freud en los historiales clínicos de la Histeria en 1895, maneja una noción de inconsciente a modo de cuerpo extraño o una segunda conciencia. En 1900 en “La interpretación de los sueños” se produce (se formaliza teóricamente) por primera vez el concepto Inconsciente y con ello la ruptura con las teorías que ubican el centro del pensamiento en la conciencia y con toda la ideología que, como médico neurólogo, antes de 1900 a Freud lo trabajaba. Ruptura decimos de las teorías y de las ideologías que suponían el centro del psiquismo en la conciencia.

Pensar el inconsciente localizado en alguna profundidad, ya establecido y posible de ser descubierto, produce las desviaciones teóricas que son improductivas en la práctica clínica. Ejemplos de ello se pueden leer en algunas investigaciones sobre la Histeria en la que se habla de signos orgánicos en la ceguera histérica, estableciendo algunos autores, relaciones intraorgánicas. Leemos textualmente: “una persona que sufre de ceguera histérica puede evitar obstáculos y sin embargo afirmar no haber visto nada, es posible que, en este tipo de personas, se active de manera autónoma un pequeño reagrupamiento funcional, que incluye ciertas áreas visuales y no se mezcle con el reagrupamiento funcional, pero sea capaz de acceder a rutinas motrices de los ganglios de la base y de otras partes” Estos investigadores manejan un concepto de tiempo que no es el del inconsciente, confunden los ojos con la mirada, es decir el discurso que escuchan confunde el contenido manifiesto del paciente con lo latente, sin escuchar la articulación significante que representa al sujeto.

Las ciencias no vienen a dar exactitud, vienen a dar problematización. La cuestión de la exactitud y la armonía es cuestión de la ideología. Antes de 1900 el cuerpo es productor y generador del inconsciente, después de 1900 el cuerpo es el escenario del acontecer autónomo que es el aparato psíquico que tiene sus leyes propias, mecanismos y principios, articulándose desde una metapsicología.

En la actualidad contamos con los instrumentos apropiados para la producción de conocimientos, algo que hace 300 años se consiguió para la producción de objetos y mercancías. Es decir, la producción de pensamientos con respecto a la producción de objetos técnicos lleva un retraso de 300 años. Con las modernas teorías y epistemologías estamos en disposición de una máquina herramienta que permite la socialización universal del modo de producir conocimientos científicos, salud, creación y educación para todos. Las características de estas ciencias actuales, entre ellas el psicoanálisis, permiten un nuevo nivel de objetividad y la producción de salud.

En la Interpretación de los Sueños, Freud nos dice que la materia prima no es el sueño soñado, el sueño real, el sueño vivido, sino el sueño contado en la asociación libre que con la transferencia conforma los conceptos reguladores de la práctica técnica. Nuevo nivel de objetividad donde el deseo inconsciente es inmortal. Sueño porque cuando sueño deseo y si no deseo estoy muerto, sueño porque cuando estoy dormido esa es la única manera que tengo de desear.

Deseo inconsciente que no está en ningún lugar, que hubo de ser construido teóricamente. Este inconsciente es el concepto formal abstracto que sirve como invariante a un conjunto de nociones que establecen con él, el cuerpo teórico de la teoría del inconsciente, entre los que podemos citar el concepto de repetición, transferencia, pulsión y el concepto de represión, así como los conceptos de aparato psíquico y los mecanismos de negación, regresión, condensación, desplazamiento, puesta en escena y los principios de placer y realidad, la libido, la pulsión de vida, la pulsión de muerte… actuando todos estos conceptos de forma simultánea y articulada.

CAPITULO SIETE: PSICOANÁLISIS DE LA SALUD. CRITERIOS DE SALUD Y ENFERMEDAD

Del Libro: Depresión, Cáncer, Suicidio

Autor: Carlos Fernández del Ganso

Traductor: Esther Núñez Roma

SCIENTIFIC PRACTICE

From physics we can read the formula for speed, although we know that without mathematics, without the geometric proportion, without the formal vacuum that the fractions produce, it would not have been possible to discover the formula for speed, nor even the machines of the industrial age. Let us remember that hundreds of years passed for this to be possible. We can think that without mathematics neither it would have been possible to discover the unconscious concept as true and symbolic as the natural number, as exact and conjectural as the irrational square root of negative one.

It is not possible to draw a perfectly squared square if it is not with the number. It is enough to draw, even imperfectly, a four-sided figure and write the number five on each of the sides, so that this figure becomes a figure with equal sides, that is: a square. Transcendental figures, because numerical features allow to transcend appearance. Pythagoras bequeathed us: what serves to construct the diagonal does not serve to measure it.

The number or numerical trait is more than a measuring instrument, just as the concept of unconscious is more than an instrument for measuring; it is something that the subject already has. That is why we say; it is not that there are subjects with unconscious but subjects of the unconscious; the concept of the unconscious over-determines that there are subjects of the unconscious, it produces subjects of the unconscious and we emphasize this to think about health as production.

We repeat: What is used to build is not used to measure. The number is the diagonal, it is not used to measure the diagonal, the same happens with interpretation, it is not that it measures the unconscious but that it is the unconscious; it is not that it measures reality but that it is reality, it is not that it measures the facts, it is the facts. Psychoanalysis is a science of effects, it is not a science of causes, from the facts, which do not exist before being interpreted, we can account for health.

Childhood is also, in psychoanalysis, an original concept that serves to construct childhood, not to measure each childhood. We say that the child is the parent of the adult and with this the concept of time that the unconscious manages is not linear, nor continuous, nor does it come from some experience in the past, nor does it accumulate, nor is it lost.

The scientific concept does not tolerate the unalterable of the definitions and that implies that the concepts are always established by an approximation that does not lack of relationships with the form imposed by the infinitesimal calculus. If the concept is modelled according to an approach to reality (of which it is constituted to apprehend) then, only by a leap, a limit step, does this concept take on a finished form as a finite quantity. From this leap in theory, we give an account from the materialist epistemology through the Rupture with what was previously thought in the field of science.

Now we can affirm that all science arises in an ideological or pre-scientific field, from which we deduce that without utilitarian practice, without technical practice, without empiricism, without conjectures, without a time of investigation cannot occur the exposure time of said science about the materiality of scientific writing. With the exception that scientific production, appeared from the field of ideology, because it is the effect of a worked field and the product of a transformed raw material, has nothing to do with the instruments that were used on said raw material or with the natural material from which the raw material comes.

However, in light all novelty, prejudices impose morality, impose their dictatorship of prevalence and then the earth remains flat and the sun continues rotating around us when the eyes, which organs of perception inform us of what they see without being even looked at. It is not surprising that remain valid as thought structures, ideological notions about the unconscious, for example locating it in some remote place or hidden in the ignorance of the body.

Philosophers and theologians spoke centuries ago before Freud was even born, about Unconscious term and dreams,; there was also a geocentric theory in the relationship of the planets. But not considering Copernicus, Darwin, Marx, and Freud is not recognizing the "Ruptures" that science produces when revealing the different blindness of humanity. And we understand by Rupture (a concept taken from materialist epistemology) the distancing from the sensible reality that occurs in the production of science. Every time a concept, a symbol is produced, a distancing of the Real takes place with respect to the sensible experience of the organs of perception.

The Unconscious Concept of which Freud speaks is not the unconscious of the romantics, neither the unconscious of hidden divinities nor of the imaginative creators.

Freud in the clinical records of Hysteria in 1895 handles a notion of the unconscious as a strange body or a second consciousness. In 1900 in "The Interpretation of Dreams" the Unconscious concept was produced (theoretically formalized) for the first time and with it the rupture with the theories that place the centre of thought in consciousness and with all the ideology that, as a neurologist, before 1900 it was in Freud. We say rupture of the theories and ideologies that supposed the centre of the psyche in the conscience.

Thinking about the unconscious located in some depth, already established and possible to be discovered, produces theoretical deviations that are unproductive in clinical practice. Examples of this can be read in some research on hysteria in which there is talk of organic signs in hysterical blindness, in which some authors establish intraorganic relationships. We read verbatim: “a person who suffers from hysterical blindness can avoid obstacles, however he can claim not to have seen anything, it is possible that in this type of people, a small functional regrouping is activated autonomously, which includes certain visual areas and not to be mixed with functional regrouping, but being able to access motor routines of the basal ganglia and other parts”

The sciences do not come to give accuracy instead they come to give the issue. The question of accuracy and harmony is a question of ideology. Before 1900 the body is the producer and generator of the unconscious, after 1900 the body is the scene of the autonomous event that is the psychic apparatus that has its own laws, mechanisms and principles, articulated from a metapsychology.

Today we have the appropriate instruments for the production of knowledge, something that was achieved 300 years ago for the production of objects and merchandise. That is, the production of thoughts in relation to the production of technical objects is 300 years behind. With modern theories and epistemologies we are at the disposal of a machine tool that allows the universal socialization of the way of producing scientific knowledge, health, creation and education for all. The characteristics of these current sciences, including psychoanalysis, allow a new level of objectivity and the production of health.

In the Interpretation of Dreams, Freud tells us that the raw material is not the dreamed dream, the real dream, the lived dream, but the dream told in free association that with transference forms the regulatory concepts of technical practice. It is the new level of objectivity where the unconscious desire is immortal. I dream because when I dream I wish and if I don't wish I am dead, I dream because when I am asleep that is the only way I have to wish.

An unconscious desire that is nowhere, that it had to be constructed theoretically. This unconscious is the abstract formal concept that serves as an invariant to a set of notions that establish with it, the theoretical body of the theory of the unconscious, among which we can cite the concept of repetition, transference, drive and the concept of repression, as well as the concepts of the psychic apparatus and the mechanisms of denial, regression, condensation, displacement, staging and the principles of pleasure and reality, the libido, the life drive, the death drive ... these concepts acting in a simultaneously and articulated way.

CHAPTER SEVEN: PSYCHOANALYSIS OF HEALTH. HEALTH AND ILLNESS CRITERIA

From the Book: Depression, Cancer, Suicide

Author: Carlos Fernández del Ganso

Translator: Esther Núñez Roma

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