PRESENTACIÓN DEL LIBRO
POETAS DEL FUTBOL
14 DE ABRIL DE 2010
PRESENTACIÓN DEL LIBRO “POETAS
DEL FÚTBOL”
En palabras de D. Jorge Carretero, prologuista del libro “Poetas
del fútbol” viene a aportar algo diferente de lo que normalmente
se encuentra en cualquier libro dedicado al fútbol. Es de agradecer
la visión polifacética que nos ofrece, así como
el entusiasmo del autor.
Cuando hablamos de fútbol muchas pueden ser las referencias bibliográficas
al respecto. No sólo levanta pasiones en los estadios, en las
casas o en los bares, también muchos son los teóricos o
apasionados que han querido plasmar en páginas escritas su visión
de este deporte. Periodistas que trazan la vida de grandes jugadores,
exfutbolistas que se atrevieron a la escritura, publicaciones de técnicas
deportivas y de entrenamiento, etc. Tampoco podemos olvidar, como nos
señala el propio autor, los ríos de tinta que a diario
se vierten en los periódicos deportivos, por otro lado, los más
vendidos.
El fútbol, no cabe duda, interesa. Pero hasta ahora a nadie se
le había ocurrido conjugar Poesía, Psicoanálisis
y Fútbol. Uno podría preguntarse qué tiene que ver
la poesía con el fútbol y qué hace un psicoanalista
hablando de ello. Nos encontramos ante un libro singular, pues inaugura
un nuevo campo. Carlos Fernández se toma el trabajo de articular
Psicoanálisis con Fútbol. Tal vez su larga experiencia
de estar en un grupo le permitió comprender la importancia de
que haya un grupo para que haya un verdadero equipo. En una experiencia
de trabajo de psicoanálisis aplicado, enumera las implicaciones
concretas que puede tener el psicoanálisis en el fútbol.
En la página 58 de libro leemos: “El Psicoanálisis
es más que un procedimiento médico, por ende, más
que aplicaciones debemos hablar y pensar en interés, en tanto
las aplicaciones conllevan una utilidad, y con ello un régimen
de precariedad que se agota en el producto, sin embargo el interés
apunta a la posibilidad de transformación, otro tiempo donde sin
dejar de ser fútbol se puede producir dinero, crear puestos de
trabajo, realizar una labor educativa, social y, esto es fundamental:
divertirse practicándolo y viéndolo jugar.
No se trata de llegar rápido, sino de llegar lejos. Un grupo puede
acortar el tiempo de producción de cualquier actividad deportiva,
un grupo le permite a cada jugador rendir más. Si hay grupo hay
equipo, el grupo es el alma del equipo. Es difícil pensar un equipo
de fútbol sólo como la reunión de un conjunto de
personas con intereses exclusivamente deportivos.
¿Y quién coordina el grupo que posibilite la construcción
de un equipo? ¿Qué teoría permite desplegar la producción
social de la institución? ¿Puede haber ideas fuertes sin
una economía vigorosa que las sustente?
El Psicoanálisis en este sentido es una herramienta de trabajo,
un instrumento de conocimiento y el método más eficaz en
el análisis de toda estructura empresarial. Con ello se puede
pensar la producción y distribución de los diferentes valores
deportivos, la vinculación del trabajador y el trabajo, la relación
y discernimiento entre Institución y Grupo, los criterios de salud
y objeto social deportivo de los que habla la Ley del Deporte.”
“El fútbol es un hermoso baile, un dibujo animado hecho
realidad, fantasía en acción, táctica y estrategia
dentro de los límites del juego…El fútbol es poesía,
articulación de lo imposible sobre un verde manto, cuerpos en
las gradas como oleaje al unísono en el giro del balón,
los colores del club pintados en el rostro, efímera belleza y
eterna puntuación…”
Hasta ahora, habíamos escuchado hablar de “la cultura del
fútbol”, su jerga, los rituales, pero unir fútbol
y cultura resulta algo novedoso en tanto los propios seleccionadores
de fútbol base reconocen que más del 60% de los jóvenes
mayores de 16 años abandonan los estudios.
Parece, como destaca el propio autor, que lo único que se les
está transmitiendo es que lo importante es jugar al fútbol,
sólo existe el cuerpo, la inteligencia está reñida
con el buen juego, pensar no sirve para nada.
El título ya deja claro que la ambición del autor no es
enseñar a jugar bien al fútbol, de eso se encargan desde
hace años excelentes técnicos de los diferentes puntos
de la geografía. Su pretensión es introducir nuevos significantes,
unir en sutil conjuro la pasión más antigua, la poesía,
la ciencia de lo humano, el psicoanálisis y el deporte más
universal, que practica más del 4% de la población mundial.
No podemos olvidar que, como bien señala el autor, “que
la importancia del psicoanálisis deportivo radica en que ninguno
de los productos psíquicos infantiles ha sucumbido en el adulto.
Los sueños del hombre normal reviven todas las noches su carácter
infantil y así podemos pensar casi todas las dificultades de un
equipo deportivo”. Son innumerables los cuentos, novelas, obras
de teatro y cine que dan cuenta del fenómeno social en las diferentes
noticias que depara el fútbol. Es la poesía, utilizando
el imaginario universal, la que trabaja lo singular de cada acto, anticipando
la realidad. SE hace eco de la materialidad más perdurable del
lenguaje.
Las crónicas de cada partido narran la historia desde el resultado
del vencedor, la poesía es la que nos cuenta la verdadera historia.
El libro culmina con una interesante y entrañable entrevista a
uno de los futbolistas más grandes de la historia, D. Alfredo
Di Stéfano. En una conversación distendida podemos extraer
importantes consejos para los jóvenes y no tan jóvenes.
El fútbol es pan para hoy y hambre para mañana, el fútbol
no se hizo para ser profesional, se hizo para entretener a la gente.
El fútbol es para hacer personas agradables, gratas, atléticas,
no para ganar dinero. El fútbol es una casualidad. Cuando jugaba
nunca pensé que iba a ser profesional. Cuando voy por las categorías
inferiores, siempre le digo a los jóvenes “ agarren los
libros, que no muerden”. Hay que estudiar.
Don Alfredo trae una interesante anécdota del jugador Enrique
García, de Argentina, llamado el “poeta de la zurda”. Él
se va de todos los jugadores y marca un gol. Cuando regresa de marcar
se vuelve arrastrando los pies sobre el césped en zigzag y los
compañeros le preguntan ¿qué haces?, él les
contesta: estoy borrando las huellas para que no me la copien.
Lo que no enseña don Alfredo con esto es que en el fútbol,
como en la poesía, el que lo repita nunca lo alcanzará,
repetir es imposible.
Un hombre muere apenas si otro hombre lo nombra, escribió el poeta
Miguel Oscar Menassa. En el fútbol también el silencio
es mortal.
Helena Trujillo
Psicoanalista